Diarios de Bali. Entre el Amor y el Odio.

Illustation of a calendar page with a lavender twig by Monica Galan.Dejamos Bali con sentimientos encontrados. Haciendo memoria, es probable que antes de viajar a Bali tuviera una imagen idealizada basada en fotos o libros como “Come, Reza, Ama” y su adaptación cinematográfica. En ella, Julia Roberts se pasea con la melena al viento en moto por verdes arrozales, medita en su perfecta cabaña tropical y visita playas de arena blanca y aguas turquesa. Imaginaba una isla dedicada a la naturaleza, a actividades milenarias como el yoga, con amantes del surf, una rica cultura y relax, mucho relax.

Como nosotros combinamos nuestros viajes con nuestro trabajo, hemos hecho un poco de investigación antes del viaje, en páginas como Nomad List, y todo parece indicar que Bali es ideal para nómadas digitales, con buen clima, precios competitivos, actividades en la naturaleza, buen internet y muchas cafeterías y espacios de coworking. No nos cuesta mucho decidirnos, Bali será nuestro siguiente destino, y Canggu la zona elegida para establecernos los primero días.

¿Cumple Bali las expectativas?

Aterrizamos en Bali ya de noche. El trayecto desde el aeropuerto a nuestro hotel, de 17 kilómetros, se alarga una hora. Motos y coches compiten por adelantar en las estrechas carreteras, hay mucho descontrol.
Después de dejar nuestro equipaje en el hotel, decidimos bajar a cenar. Las aceras son estrechas, inexistentes en algunos puntos, y atestadas de pequeños puestos de comida, gente a la fresca, perros panza arriba y cestillos de ofrendas florales resecas. Turistas pasean por todas partes, las motos van en todas direcciones, y eso que nos encontramos en una zona algo más tranquila que las vecinas Kuta o Seminyak. ¿Habremos cometido un error eligiendo esta zona? ¿Esta isla?
Al día siguiente, alquilamos una destartalada moto para movernos, viene con dos cascos que protegen poco y huelen mucho. Nos dirigimos a un café cercano a comer y trabajar unas horas, está a menos de 200 metros pero sólo se puede acceder en moto.
Al atardecer decidimos pasear por la playa cercana. La arena es negra y el oleaje, fuerte. Hay humo oscuro proveniente de fogatas de leños húmedos. Hay cantidad de perros, acompañados por sus dueños, y también grupos de perros salvajes, se gruñen y atacan entre nuestras piernas. Nadie recoge las cacas. Hay mucha basura a lo largo de la playa, y además, pequeños ríos de apestosos desechos desembocan en la orilla. La puesta de sol es innegablemente espectacular, pero la experiencia nos deja un regusto amargo.

Las diferentes caras de Bali.

Mi anterior entrada sobre viajes, Diarios de Singapur, es una descripción sobre cómo transcurrieron nuestros días allí, con algunas impresiones y consejos. En esta entrada no quería extenderme tanto, y mis notas sobre nuestra estancia en Bali eran un poco caóticas, como la isla, así que me he decidido por hacer algo más práctico.
A continuación algunos apuntes sobre qué hace que Bali sea una maravilla, o una pesadilla.

Segunda parte de la presentación que recoge puntos a favor de visitar Bali con fotos. Presentación que recoge puntos a favor de visitar Bali con fotos.

Poco hay que añadir a los puntos a favor de Bali. La isla realmente tiene cosas maravillosas, puedes vivir grandes experiencias a precios asequibles. Es ideal si te gusta el surf o practicas yoga, ya que atrae a profesionales de todo el mundo. Los clubes de playa son, por lo general, una pasada. Hay cantidad de comida de todo el mundo, normalmente muy sabrosa. Puedes encontrar gran variedad de comida sana, y muchas opciones veganas y vegetarianas. Si tu presupuesto es muy ajustado puedes comer en “warungs” por muy poco dinero. Respecto a las bebidas alcohólicas, en Indonesia tienen una tasa especial y su precio es algo elevado en comparación con España u otras zonas de Asia.
La zona norte de la isla es más tranquila, puedes disfrutar de tu momento de paz conduciendo tu scooter rodeado de naturaleza y arrozales, sólo hay que alejarse un poco.

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Momentos que no olvidaré nunca:

  • Bañarme desnuda en la pequeña piscina privada en nuestra villa.
  • Desayunar fruta fresca cada mañana, madura y dulce.
  • El día de mi cumpleaños, Eduardo me regaló un pack de spa de cuatro horas, al entrar en la habitación las chicas me habían escrito con flores y velas “Happy Bday”. (Los masajes y tratamientos fueron una delicia, por cierto)
  • Al día siguiente de mi cumpleaños, mientras desayunábamos, aparecieron los empleados del hotel en la sala golpeando cazuelas y cantando el cumpleaños feliz, me trajeron una tarta con una vela. Pasé mucha vergüenza, pero fue muy divertido.
  • Recorrer con la moto zonas más tranquilas y naturales. Un día, a la vuelta de visitar un templo, nos cayó un gran aguacero, y tuvimos que resguardarnos en una pequeña cafetería local, donde grupos de niños comían noodles y jugaban en las mesas. 

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Presentación que recoge puntos en contra de visitar Bali, escrito por Mónica Galán.

Bali está masificada de turistas, ha sufrido un crecimiento descontrolado, especialmente en la zona sur. Las calles no tienen ningúna planificación, los campos de arroz van siendo conquistados por edificios, y los pocos que sobreviven lo hacen cubiertos de basuras y plásticos. No es una isla para pasear por sus pueblos, casi no hay aceras y suelen estar ocupadas por puestos ambulantes o motos.

Moverse es complicado y agobiante, una lucha constante por avanzar con tu moto mientras el sudor te escurre hasta los ojos. Las motos se mueven en todas direcciones, hay que andar con mil ojos y los reflejos bien engrasados. Puedes coger un coche privado por muy poco dinero, avanzarás muy lentamente, pero irás más cómodo y fresco.

El aire es irrespirable debido al tráfico y el calor. La isla está cubierta de porquería y basuras, especialmente las zonas dedicadas al turismo. Antaño esta isla era conocida por vivir en armonía con la naturaleza, se construía con ladrillo de arcilla roja, más sostenible que el actual hormigón. No faltaba un platanero en cada jardín, no sólo para consumir su delicioso fruto, si no también para utilizar sus hojas como platos y vasos biodegradables. No olvidemos que hoy, Indonesia es el segundo país más contaminante del mundo, sólo por detrás de China.

Respecto al clima, si es la primera vez que viajas a una zona tropical, los primero días van a ser un poco duros, hay que aclimatarse. Al principio sientes que te falta el aire, y sudas muchísimo. Pero también tiene sus ventajas, gozar de un tiempo cálido todo el año permite realizar muchas actividades, y también hace que la naturaleza se renueve habitualmente y sea frondosa y rica.

El clima también trae consigo abundancia de insectos y lagartos. Hay también zonas con monos, esta bien saberlo por si no eres muy fan de estos pequeños primates, como Eduardo.

Antes he mencionado que la gente es, por lo general, muy amable y educada. También hay mucho estafador y ladronzuelo (no sólo balinés, si no de muchas otras zonas del mundo, que vienen atraídos por el oportunismo). Hay que tener MUCHO cuidado si sacas dinero de un cajero, ya que muchos están trucados. También hay que tener cuidado con tus pertenencias en cafeterías y, sobre todo, en la moto o por la calle, para evitar un estirón de bolso o que te quiten de las manos el móvil mientas consultas el mapa. Lo peor puede no ser perder tus cosas, si no que tengas un accidente y te hagas daño. Terminar tu estancia con una pierna rota puede ser una pesadilla.

¿Merece la pena ir?

La respuesta depende del tipo de experiencia que andes buscando.

Si buscas tranquilidad y lujo, puedes contratar directamente uno de los elegantes resorts, a los que te llevarán desde el aeropuerto por una autopista sobre el mar, y que están separados del resto de las zonas turísticas. Seguramente en estos resorts disfrutes de playa privada, muchas atenciones, comida fresca y rica y excursiones organizadas.

Si llevas idea de visitar Bali por tu cuenta, puedes alojarte en un hotel o en una villa, las hay tanto privadas como compartidas. Las zonas más conocidas son Seminyak y Kuta, muy masificadas; Canggu, de ambiente más joven; Sanur, algo más familiar y tranquila y Ubud, popular entre los amantes del yoga.

Personalmente, no me desplazaría desde Europa de propio para ir de vacaciones a Bali, pero quizá si estás por Sureste Asiático, puedes ir a visitar la isla y disfrutar de algunos de sus puntos positivos, sabiendo que vienen de la mano de cosas negativas.

Esto es, claro, una opinión totalmente personal, Además, yo sólo he estado dos semanas. Si has tenido una experiencia diferente en Bali o tienes alguna duda sobre la isla, escríbeme o déjame un comentario.

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Nota sobre las imágenes. Todas las fotos que aparecen en esta entrada son de mi propiedad excepto:
”Los Balineses” – propiedad de Anne Mette Jensen
”Tráfico” – Picasa
“Basura y contaminación” – TripAdvisor.

 

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